Inicio

Señor,

hoy vengo a Ti con el corazón cansado y la mente inquieta.

veces mis pensamientos corren más rápido que mi fe

y mi interior se llena de ruido, dudas y temores.

Te pido que aquietes mi mente,

que calmes mis pensamientos

y que me ayudes a soltar aquello que no puedo controlar.

Regálame Tu paz,

esa paz que no depende de las circunstancias,

la paz que nace de confiar plenamente en Ti.

Enséñame a vivir el presente,

a respirar con calma,

a confiar en que todo está en Tus manos

y que incluso lo que no entiendo hoy

tiene un propósito mayor.

Cuando la ansiedad me visite,

recuérdame que no estoy solo(a),

que Tú caminas conmigo

y que nada me falta cuando descanso en Tu amor.

Que Tu luz llene mi mente,

Tu paz abrace mi corazón

y Tu presencia sea mi refugio.

Amén.